La higiene y su importancia en las instalaciones de las empresas en tiempos del coronavirus

Estamos en uno de los momentos más críticos de nuestra historia reciente. Aunque ya existe una vacuna contra el coronavirus que está siendo efectiva y que está disminuyendo el número de casos en todo el mundo, lo cierto es que este periodo que vivimos todavía es uno de los más difíciles de todos a cuantos nos hemos enfrentado. No en vano, son muchos millones de personas las que se han contagiado y han sufrido en primera persona todos y cada uno de los efectos de la pandemia que ha caracterizado a nuestra vida en el último año.

Esta noticia que os enlazamos de la página web oficial de Radio Televisión Española informaba del número total de casos y muertes del coronavirus en todo el mundo. Con fecha del 21 de abril de este mismo año, se informaba de que se había sobrepasado la cifra de 3 millones de muertos, una cantidad que es tremenda y que pone en evidencia el tremendo impacto de la pandemia en todo el mundo, no solo en España. Y es que el coronavirus nos ha golpeado con una dureza como la que nadie se esperaba hasta hace muy poco tiempo.

Otra noticia, en este caso publicada en la web oficial de la Comunidad de Madrid, informaba del conjunto de medidas para combatir al coronavirus. Hablaba de la necesidad de llevar puesta la mascarilla, de mantener la distancia de seguridad, de permanecer en grupos de no más de 6 personas, de no saltarnos la cuarentena tanto si éramos positivos o habíamos tenido contacto directo con un positivo, de extremar la precaución en reuniones familiares o no ventilar durante las visitas. Desde luego, no seguir estos pasos podría ser definitivo a la hora de ocasionar la muerte de algún ser querido o conocido.

Si hay un aspecto que ha sido clave a la hora de combatir al coronavirus en las instalaciones de una empresa, además de todas las medidas de seguridad que ya conocemos, ese ha sido el que tiene que ver con la limpieza pormenorizada y regular de cada oficina. En Servinet del Vallés nos han informado de que el interés por la limpieza se ha multiplicado de un tiempo a esta parte a causa del coronavirus. Esto es lo que ha permitido a una gran cantidad de empresas retomar su actividad, al menos, con algo más de normalidad. Y eso se agradece.

Desde luego, este asunto ha sido clave a la hora de reducir las posibilidades de contagio y de que, por tanto, se haya tenido la necesidad de dar bajas y poner a empleados en cuarentena. Eso se ha traducido en un mantenimiento de la eficacia y la eficiencia en las empresas, lo que ha sido muy importante de cara a no ver mermada la productividad. La situación en la que nos encontramos no deja de ser excepcional, pero no cabe la menor duda de que podría haber afectado de un modo sustancial a la actividad habitual de todo tipo de entidades.

El teletrabajo no implica dejar de lado la limpieza

Una de las palabras que ha caracterizado a esta pandemia ha sido la de «teletrabajo». Son muchas personas las que, desde el año pasado, han empezado a realizar este modelo de trabajo, que implica realizar nuestra jornada laboral desde casa. Esto, por supuesto, no hay que ligarlo a un mayor descuido de la limpieza del hogar. Aunque es cierto que en casa podemos tener más seguridad a la hora de prevenir el contagio, lo cierto es que la higiene sigue jugando un papel clave a la hora de prevenirlo.

También puede darse el caso de que haya un porcentaje de la plantilla de las empresas que esté teletrabajando y otro que no. El hecho de que en las oficinas haya menos gente que de costumbre a causa de esto no debe implicar que bajemos la guardia en lo que a higiene se refiere. Sería un error grave que nos lo tomáramos de esa manera, sobre todo teniendo en cuenta que, a pesar del teletrabajo, el ritmo de contagios ha sido tremendo en muchos momentos (recordamos que vamos por la cuarta ola, nada más y nada menos).

Queda cada vez menos para superar esta maldita situación, pero estamos convencidos de que la higiene va a seguir teniendo una importancia muy grande en la vida de la gente a partir de ahora. Nos hemos dado cuenta de que se trata de un aspecto central en nuestra vida, y que es básico para mantener la seguridad no solo ante el coronavirus, sino ante todo tipo de enfermedades. De cara a posibles pandemias o epidemias futuras, habrá que seguir teniendo en cuenta la importancia de encontrarnos en un entorno sano y bien limpio. De lo contrario, correremos peligro.

Tecnología y logística, dos ciencias que crecen de la mano

El año pasado, sobre todo a raíz de la entrada de España en la pandemia, empezaron a sonar, tanto en medios de comunicación como en redes sociales, algunas palabras y expresiones a las que, hasta entonces, no estábamos acostumbrados. Una de ellas hacía referencia a los “trabajos esenciales”, que eran los que deberían seguir desarrollándose a pesar de existir un riesgo de contagio. Todos y todas nos giramos, entonces, hacia los y las profesionales de la sanidad pública, los equipos de los supermercados y en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Eran y siguen siendo personal vital.

Sin embargo, se habló mucho menos de uno de los sectores que es clave para que una sociedad y una economía funcione. Hablamos del sector logístico, sin el cual no hubiese sido posible que los anteriores trabajaran como lo hicieron y que hace que todos y todas tengamos, en resumidas cuentas, una vida más sencilla. Sin el trabajo que engloba la logística en todas sus facetas (almacenamiento, distribución y transporte) hubiese sido completamente imposible que hubiéramos ni siquiera peleado contra la pandemia. La falta de recursos para hospitales o supermercados habría provocado un caos generalizado que probablemente habría acabado mal.

Es por eso por lo que una noticia publicada en la web de la ESIC Business School indicaba que la logística es un sector invisible pero con un gran potencial. Ninguna de las personas que se encuentre al mando de un territorio, por grande o pequeño que este sea, se atrevería a poner trabas a la correcta realización de esta actividad porque sabrían de sobra los problemas que eso podría conllevar en materia de abastecimiento a la gente que habita en dicho territorio. Es evidente que, sabiendo esto, jamás podemos dejar de lado, cuando hablamos de “trabajadores y trabajadoras esenciales”, a las plantillas de las empresas logísticas.

Hablamos de un sector que ha evolucionado mucho desde el punto de vista tecnológico. Ahora, en logística, se requiere trabajar de un modo mucho más mecanizado y más rápido, algo que se ha conseguido gracias a la tecnología y a todos y cada uno de sus avances. Hasta hace tres o cuadro décadas, en un almacén se trabajaba moviendo cajas y embalándolas manualmente. Los recursos humanos y el tiempo que se pierden con ello eran tremendos, pero ese problema ya se ha subsanado en el momento en el que nos encontramos.

Tecnología y logística siempre han ido de la mano. Cuando ha evolucionado la primera, lo ha hecho la segunda. Hemos querido saber si las empresas logísticas españolas (o las que tienen almacén y distribución propias) se encuentran a la vanguardia en lo que respecta al uso de la tecnología para potenciar ese trabajo logístico. Los profesionales de BV Pack nos han comentado que así es, indicándonos como ejemplo que ha aumentado la venta, en el interior de nuestro país, de máquinas flejadoras y embaladoras con el fin de recortar tiempos y conseguir un trabajo más eficiente y, en definitiva, mejor.

El comercio electrónico y sus exigencias

También, junto con tecnología y logística, podríamos hablar de comercio electrónico. De hecho, el ecommerce es algo así como la mediatriz de esas dos ciencias comentadas anteriormente. Depende de las dos y es la que establece el grado de desarrollo de ambas. Ni que decir tiene que el comercio electrónico ha crecido de una manera muy importante en los últimos años y que eso condiciona a las empresas, que tienen que realizar repartos a diario y con la máxima rapidez posible. Es lo que los clientes, a día de hoy, esperan: que el producto, además de tener un buen precio, esté entre sus manos ya.

Una noticia publicada en la página web Marketing4Ecommerce indicaba que la facturación del comercio electrónico en el interior de nuestras fronteras en el año 2019 se situó en torno a los 50.000 millones de euros, en concreto en los 48.800 millones. Esto implica un crecimiento de hasta un 25% con respecto a los datos que se manejaban el año anterior. No cabe la menor duda de que se trata de una cifra tremenda y que, además, tenemos la sensación de que va a seguir creciendo de cara a los próximos años.

El comercio electrónico ha transformado la vida de personas de todo el mundo y está claro que ha venido para quedarse. La tecnología y la logística, por tanto, van a seguir teniendo un peso muy relevante en nuestra sociedad a corto, medio y largo plazo, por lo que, retomando un poco lo que comentábamos al inicio de este artículo, está bien que indiquemos que son fundamentales. Y es que, sin ellas, nada sería igual. Todos y todas nos hemos empezado a dar cuenta de ello.  

Sigue creciendo el número de empresas de construcción que afianza y mejora su protección ante riesgos laborales

Siguen pasando los años y, por desgracia, seguimos encontrándonos con situaciones que no nos gustan nada en materia laboral. Hoy no nos vamos a referir a horarios excesivos de trabajo o a sueldos irrisorios, si no a algo que, si cabe, es todavía más importante: la protección de la vida de todos los trabajadores y trabajadoras. Resulta que, aunque seguimos mejorando en materia de prevención, sigue habiendo casos de fallecimientos y accidentes en el puesto de trabajo. Y ocurre aquí, en España, en nuestros pueblos y ciudades. No hay que irse muy lejos, por tanto, para corroborarlo.

Una noticia publicada en la web del diario Público informaba de que, a principios del pasado mes de octubre, un trabajador de 46 años falleció en las obras de construcción de un hospital en la zona de Valdebebas (Madrid) al haber caído desde una altura de 6-7 metros y no estar enganchado a ninguna línea de vida. Con él, eran 43 las personas que habían fallecido en su puesto de trabajo durante el año 2020 solo en el territorio correspondiente a la Comunidad de Madrid. La verdad es que se trata de una cifra que pone en duda la implicación de muchas empresas en lo que tiene que ver con la protección de la salud de sus trabajadores.

También fue el diario Público el que, en el mes de julio de 2019, informaba de que se habían producido 186 muertes en el sector de la construcción en los 19 meses anteriores, lo que hace una media de casi 10 muertes al mes. Se trata de algo que debería ser suficiente para ponernos la piel de gallina y que también debe ser el motivo por el cual las instituciones públicas aumenten el número de inspecciones que se realicen con el fin de evitar problemas de este tipo.

Una de las mejores maneras de proteger la salud de las personas es hacerlo durante su jornada laboral. Un trabajador o trabajadora dedica 40 horas de su semana, 8 horas durante 5 días, a la actividad profesional a la que se dedica. Y hay que garantizar su seguridad durante ese tiempo. Esto es especialmente importante en un sector como el de la construcción, en el que los riesgos pueden llegar a ser mucho más grandes. Los profesionales de Traltur nos han comentado que, en nuestro país, sigue creciendo el número de empresas dedicadas a la construcción que está reforzando todo el material dedicado a garantizar la seguridad de sus empleados del que disponen.

La labor de la que estamos hablando es, quizá, en la que más control debería haber por parte de las instituciones. No podemos seguir permitiendo que haya trabajadores sin protección trabajando en altura con los riesgos que eso conlleva. Las inspecciones se tienen que convertir en algo mucho más habitual y que permita identificar a todas esas entidades que no cumplan con la normativa vigente. Es algo que la sociedad le debe a todas aquellas personas que trabajan para su desarrollo.

Una cuestión ética

Todo lo que hemos venido comentando, más allá de obligaciones marcadas por la ley, es algo que debe responder a la ética humana. Es evidente que los seres humanos tenemos la necesidad de protegernos entre nosotros y que esa debe ser una obligación moral para todo el mundo. Desde luego, ojalá que todo el mundo se tomara al pie de la letra lo que estamos comentando. Estamos seguros de que otro gallo cantaría en materia de prevención de riesgos laborales y al número de fallecidos en el puesto de trabajo que se registra en nuestro país año sí y año también.

Nos encontramos en un momento de la Historia en el que cualquier riesgo derivado de ejercer nuestro trabajo debería estar más que minimizado y superado. En muchas ocasiones, como hemos podido comprobar con los datos que hemos mencionado más arriba, hemos podido comprobar como queda más camino por recorrer del que nos gustaría. Ojalá que dentro de muy poco podamos decir que esto ya es cosa del pasado. Hasta entonces, tendremos que seguir peleando por los derechos de todas las personas que, con la máxima dignidad, sacar a este país adelante.

Sirve de muy poco combatir a la pandemia que nos asola si después no vamos a tener en cuenta los riesgos que padecemos como fruto del desarrollo de la vida rutinaria. Sigue habiendo multitud de ocasiones catalogadas como «normales» en el que la integridad física e incluso la vida de los seres humanos está en peligro. Y es conveniente identificarlas mediante una evaluación de riesgos para, posteriormente, resolver el asunto con todas las herramientas que la ciencia de la prevención de riesgos laborales sea capaz de proporcionar. 

Administradores de fincas: una inversión en tranquilidad para los inquilinos de una comunidad de vecinos

Uno de los elementos identificativos más potentes de las ciudades españoles es la tremenda cantidad de comunidades de vecinos que tenemos. En España, es bastante habitual vivir en vertical, en grandes bloques de pisos. Y eso, en términos legales, suele tener bastantes complicaciones algunas veces. Por eso, cada día es más habitual encontrarse con comunidades de propietarios en las que se requiere de un administrador de fincas que tenga en consideración todos los asuntos que son necesarios a la hora de que la comunidad cumpla con todos los requisitos legales que se les exige por parte de las autoridades públicas.

Una noticia publicada por la página web de la Comunidad de Madrid en la que se hablaba de la información remitida a las comunidades de propietarios acerca de las restricciones sobre el COVID-19 nos ofrecía un dato acerca del número total de entidades de este tipo que hay solo en la Comunidad de Madrid: 200.000, de las cuales un 80% son gestionadas por unos 3.500 administradores de fincas. Con esos datos, ya nos podemos hacer una idea de la tremenda cantidad de bloques de pisos que podemos encontrar solo en un espacio tan reducido como Madrid.

En otra noticia, se indica que España es el país con más pisos de todo el Viejo Continente, llegando a calificar a España como una colmena. La verdad es que no es para menos. Somos el país con un menor porcentaje de viviendas unifamiliares. El motivo suele ser la riqueza, la renta de las familias. El segundo de los motivos es el gran porcentaje de población urbana, que es mayor en nuestro país que en el resto de nuestros socios europeos. Y es que solemos depender mucho más de lo que hay en las ciudades que de lo que hay en pequeños municipios.

Teniendo en cuenta que hay muchas personas que, en el interior de nuestras fronteras, viven en una comunidad de propietarios, no nos resulta para nada extraño que haya crecido que haya aumentado de un modo considerable la cantidad de servicios que se solicitan para los administradores de fincas. Es lo que nos cuentan desde la gestoría Toledano. La cantidad de trámites legales que ha de resolver una comunidad, además de la falta de tiempo para resolverlas de las personas que residen en ellas, ha hecho que tengan que ser entidades externas las que se encarguen de estas funciones.

Todos los presidentes de comunidad con los que hemos hablado nos ha transmitido la misma idea: que disponer de una ayuda así es algo crucial para ejercer con algo de tranquilidad su cargo. Destacan que, de no ser por estos servicios, un presidente tendría que invertir más del doble de horas para realizar la misma gestión, por no comentar que esa gestión podría conllevar algún error al no ser realizada, en ese caso, por un profesional. Hay muchas comunidades de vecinos en España y es evidente que hay que tener en cuenta a este colectivo a la hora de hacer más fácil su vida.

La mejor manera de vivir en comunidad

Lo mejor para vivir en comunidad es que todos los trámites legales que sean requeridos sean resueltos cuanto antes. Cuando esto no se cumple, entonces empiezan los problemas a la hora de buscar culpables, lo que, de un modo directo o indirecto, termina afectando a la convivencia entre las familias del lugar. Esto es algo que ha ocurrido muchas veces y en comunidades grandes y pequeñas. Y es que, cuando las cosas no se hacen bien, lo cierto es que las repercusiones de eso llegan a todos los individuos que tienen algo que ver.

Es vital que todos los vecinos y vecinas traten de trabajar en sintonía para intentar que la vida en la comunidad sea lo mejor posible y no se convierta en una vida parecida a la de las series de televisión que todos conocemos y que nos hacen gracia por el mero hecho de que lo que en ellas pasa no es lo que suele ocurrir en nuestros casos particulares. La verdad es que trabajar en sintonía, como decimos, es la única manera de garantizar que la convivencia sea sana y que no haya problemas.

Ya hay demasiados problemas en esta vida como para tirarnos una piedra en el pie y tener problemas de convivencia con todas esas personas o familias que viven en el mismo bloque de pisos que nosotros. La mejor manera de evitar quebraderos de cabeza es intentar vivir en concordia, tener en cuenta los intereses de todo el mundo y buscar soluciones comunes. Y, en el caso del que hemos venido comentando, encontrar a alguien que pueda resolver todo tipo de trámites en beneficios de nuestra comunidad es algo que, desde luego, nos va a permitir vivir con algo más de tranquilidad a todos y todas.

La tecnología, la mejor aliada para el cumplimiento de los objetivos de packaging de las empresas

La importancia y la relevancia que tiene la tecnología a día de hoy en la sociedad está fuera de toda duda. Para muchos expertos en materia económica, esta ha sido una de las claves para abandonar la crisis económica que arrancó allá por el año 2008. Y es que la mejora de las máquinas y de los procesos tecnológicos ha permitido que las empresas trabajen de una manera mucho más eficiente con independencia de la actividad a la que se dediquen y con independencia también de las funciones que tenga cada trabajador o trabajadora en concreto.

Uno de los sectores que más ha notado la mejora de la tecnología ha sido, sin ninguna duda, el del packaging. Se trata de una actividad que siempre ha sido clave para muchas otras empresas, pero no cabe la menor duda de que ha visto mejoradas sus prestaciones a causa de la ayuda que ha proporcionado la tecnología en un momento como en el que nos encontramos. De hecho, podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que las empresas de packaging viven el que puede ser el mejor momento de su historia, lo que conocemos como su Edad de Oro.

Además de todo lo que hemos comentado hasta ahora, también es importante añadir otra de las cosas que explican la buena fama de la que gozan las empresas de packaging en España: hoy en día, el soporte o el embalaje de un producto se ha convertido en uno de los mejores medios de promocionarlo. Por eso, las empresas desean para sus productos un packaging cada vez más sofisticado y que, de una u otra manera, tenga esa capacidad de llamar la atención que es básica para intentar que la máxima cantidad de gente muestre interés en él y en cada una de sus aplicaciones.

Una noticia publicada en la página web de El Periódico indicaba que la industria del embalaje, en efecto, estaba recuperando su facturación previa a la crisis. En 2018, había crecido un 12’44% el volumen de negocio desde el año 2013. La verdad es que se trata de un dato que deja clara la tendencia alcista del sector, que no solo ha mejorado sus registros en materia de facturación, sino que ha hecho lo propio en otros aspectos, como el número de empleados que se dedican de una manera directa a este tipo de actividades.

En otra noticia, publicada en este caso en el portal web Hispack también en 2018, se aclaraba que la industria del packaging no solo había recuperado su nivel previo a la crisis, sino que experimentaba sus mejores números en toda la década. La facturación, de hecho, superaba los 20.000 millones de euros en 2016 y ha seguido creciendo hasta justo antes de la llegada del coronavirus. Cuando la pandemia pase, estamos convencidos de que va a seguir creciendo la importancia que las empresas y también los particulares le atribuyen a un aspecto tan importante como el packaging.

El packaging se ha convertido en un aspecto clave en el mercado actual, tanto por su importancia en lo que respecta a la logística de los productos como a su capacidad publicitaria y de imagen. Precisamente por eso, son cada vez más las empresas que le dan importancia a un asunto como el packaging. Es lo que nos han comentado los profesionales de Grupo Mimó, que han visto multiplicada su cartera de clientes en los últimos años como consecuencia de ese aumento de la importancia que la gente le atribuye en los últimos tiempos. Para dar respuesta a todas las necesidades, ha sido necesario que las empresas dedicadas a la producción de packaging mejoren sus prestaciones tecnológicas, algo que ha venido ocurriendo también de un tiempo a esta parte.

Un sector con uno de los futuros más prometedores

Todo el mundo está de acuerdo al afirmar que el del packaging es uno de los sectores que mejor funciona en el mercado actual. Los datos que os hemos ido transmitiendo a lo largo de todo este artículo son solo una de las pruebas que mejor lo hace saber. No cabe la menor duda de que se trata de datos prometedores y que nos hacen prever una auténtica explosión de esta actividad de cara a los próximos años. Y es que todo el mundo quiere aprovecharse de las ventajas publicitarias y de imagen que están asociadas al packaging de los productos.

La competencia en el mercado es más feroz que en ningún otro momento de la Historia y es por eso por lo que las empresas siguen aumentando su interés por todo lo que tiene que ver con el packaging. No nos extraña lo más mínimo, porque no cabe la menor duda de que uno de los secretos de la mejoría en cuanto a facturación de muchas empresas tiene que ver con las técnicas publicitarias que han puesto su foco en todo lo que tiene que ver con el packaging. A día de hoy, esa es una de las mejores maneras de ganar visibilidad en el mercado y, por ende, clientes.