¿Cómo ponerse en forma antes del verano en tiempos de pandemia?

Todas las primaveras escuchamos las mismas palabras. Operación bikini, ponerse en forma, perder los kilos de más… Y es verdad que, aunque nos importe poco lo que los demás piensen de nuestro cuerpo, a todos nos gusta vernos y sentirnos bien, más aún cuando el sol empieza a apretar y nos apetece más que nunca empezar a ponernos pantalones cortos, camisetas de tirantes o de manga corta, vestidos y faldas en el caso de las mujeres y los trajes de baño.

Pero si ya de por sí la tarea de perder peso parece ardua (y aún más cuando nos pilla el tren y no hay tiempo que perder), no hablemos de hacerlo en tiempos de pandemia. Porque las dificultades en estos tiempos existen, y es que las restricciones y las diferentes fases en las que están las provincias y las comunidades autónomas en función de su incidencia acumulada de casos de covid-19 dificultan y mucho nuestros deseos de deshacernos de esos kilos de más y/o ponernos en forma al cerrar los establecimientos deportivos.

Y menos mal que los gimnasios y los diferentes centros deportivos nos ponen todas las facilidades posibles en estos tiempos en los que todo parece tan complicado. Y es que, como nos recuerdan desde GestiGym, ya no hace falta acudir a los centros deportivos para pedir cita o programar una clase, sino que tenemos la posibilidad de hacerlo todo desde donde queramos a golpe de clic: reservar clases, descargar rutinas de entrenamiento, reservar pistas o gestionar nuestro contrato con el gimnasio, entre otras muchas ventajas de los entrenamientos online.

Tal y como acabamos de comentar, una opción es tener un entrenador personal que nos guíe a través de Internet y que nos facilite unas pautas para, en función de los materiales que tengamos por casa, poder completar las rutinas de ejercicios desde nuestro salón o cualquiera de nuestras habitaciones. Pero si lo que te gusta es ejercitarte al aire libre y lo tuyo no es la actividad intensa, la mejor opción es optar por largas caminatas a un ritmo elevado, pero sin la necesidad de ponerte a trotar. Entre las ventajas de caminar se encuentra la reducción del estrés, la mejora de la circulación y el aumento de los niveles de energía, así como su idoneidad para quien sufre de dolor de huesos o musculares. Pero esto no quita que, todos aquellos que busquen un poco más de intensidad, puedan optar por la opción del running o de series tanto largas como cortas para alcanzar sus objetivos.

La bicicleta es otro de los mejores ejercicios que se pueden hacer para bajar de peso y, además, se puede rodar tanto en interior como en exterior. Es decir, si cuentas con una bicicleta puedes salir al exterior, bien sea en parques o por la montaña, pero si por el contrario tienes una bicicleta estática, lo mejor es que la ubiques en una habitación amplia y pongas tu música favorita a tope, siempre y cuando no molestes a tus vecinos o a la que gente con la que convivas.

Y para aquellos a los que les gusta el ejercicio de fuerza, puede hacer uso de mancuernas o gomas elásticas. Los entrenadores personales tienen muchísimos ejercicios y rutinas diferentes para ejercitar todos los músculos del cuerpo y, además, puedes variar el peso y la resistencia de los elementos seleccionados en función de tu fuerza actual y de la fuerza que irás adquiriendo a medida que te ejercites.

¿Qué podemos comer para perder peso?

Que no existe la pérdida de peso sin el ejercicio lo acabamos de comprobar, pero incluso más importante que esta cuestión es la de elegir los mejores alimentos para conseguir nuestros objetivos. Por ejemplo, beber agua es indispensable y se recomiendas dos litros diarios. Y como nuestra debilidad son los carbohidratos, la mejor opción es sustituir las harinas refinadas por aquellas integrales y lo mismo con los granos, cuanto más enteros mejor para nuestra saciedad y para nuestro organismo.

El consumo de frutas y verduras también es indispensable en nuestra vida diaria, sobre todo cuando nuestro objetivo es perder peso. Y es que estos alimentos contienen mucha fibra, azúcares naturales presentes en frutas y verduras, potasio, magnesio y ayudan a hidratar nuestro cuerpo, así como a recuperar nuestros músculos después de una sesión de entrenamiento.

Las proteínas son esenciales cuando queremos desarrollar nuestros músculos y, en este caso, se aconsejan aquellas que contengan poca grasa como el pescado, el queso fresco o los yogures naturales, la carne blanca y los huevos. Como consecuencia, debemos olvidarnos del azúcar, de los aceites refinados y de los fritos, optando por cocinar al vapor o a la plancha.

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