La limpieza del hogar en el año de la Covid-19

“Una imagen vale más que mil palabras”, seguramente esta es una frase que todos hemos oído multitud de veces, al igual que esta otra más concretamente referida a nuestra higiene personal como: “Una buena imagen de nosotros mismos es una tarjeta de presentación muy valiosa”, o como decía el escritor mexicano Ignacio M. Altamirano: “Asearse con esmero, no es cuestión de opinión política sino de higiene y educación”. Porque la higiene personal y el entorno es un factor importante para la conservación de la salud, máxime en esta situación de alerta mundial y sanitaria declarada a consecuencia de la pandemia del coronavirus. Por ello, las normas de higiene y limpieza de nuestros hogares y más concretamente de la ropa de vestir que utilizamos cuando salimos a la calle, al trabajo, al supermercado… se debe realizar de una manera más minuciosa, extremando las medidas de prevención como, por ejemplo: 

  • Cuando se llegue a casa después de realizar cualquier tipo de actividad, se debe sacar inmediatamente esa ropa usada, introducirla en una bolsa y cerrarla. Evitando tocar alguna superficie antes de lavar las manos. A continuación, se debe proceder a tomar un baño para eliminar cualquier tipo de riesgo.
  • No se debe sacudir la ropa que acabamos de quitarnos para evitar, en el hipotético caso de que contenga virus, que este se disperse.
  • Al quitar los zapatos procederemos a desinfectar las suelas de los mismos con una solución de cloro, alcohol o específica, poniéndolos en una caja habilitada al efecto o dejándolos fuera de la casa. Del mismo modo procederemos a desinfectar el bolso, llaves, gafas, teléfono móvil, etc. 
  • En el caso de tener animales de compañía en casa, se deberán lavar sus patas con agua y jabón después del paseo diario.
  • En el caso de utilizar uniformes de trabajo o similares, al finalizar la jornada laboral se deben embolsar y cerrar, procediendo a su lavado conforme marque la normativa de la empresa.  
  • A la hora de lavar la ropa es importante saber que la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un informe hecho público señala que el SARS-CoV-2 sobrevive hasta los 56º de temperatura, por lo que las autoridades recomiendan el lavado de nuestra ropa a una temperatura superior a los 60º C. Asimismo, es importante saber que el detergente que se utiliza normalmente para lavar la ropa contiene componentes tensioactivos, lo que significa que permiten separar la suciedad de cualquier tipo de superficie, en este caso de las prendas de ropa, y tensioactivos catiónicos, los cuales tienen unas propiedades bactericidas que pueden matar a diferentes microorganismos, entre ellos los virus, y que por tanto el virus del Covid-19 se inactiva. No obstante, el Foro Científico Internacional sobre Higiene del Hogar señala que una excelente forma de realizar el lavado sería con un producto de lavandería que contenga blanqueador de oxígeno activo. Así, para cumplir esta recomendación, aunque existen otros productos, los más interesante son los detergentes dispensados por LavaTur, una empresa especializada en la gestión y venta de lavadoras profesionales para lavandería y todo tipo de maquinaria y productos para lavandería industrial autoservicio. 
  • Una vez introducida la ropa sucia en la lavadora es importante lavarse las manos de forma meticulosa con agua y jabón.
  • Tender la ropa al aire libre y dejarla secar al sol. No se debe guardar si no está completamente limpia.
  • Es conveniente lavar o desinfectar frecuentemente la bolsa o cesto donde se deposite la ropa sucia, de igual modo que es conveniente desinfectar la lavadora entre lavado y lavado. 

Hábitos de higiene personal

En el día a día debemos de tener unos hábitos de higiene personal que, entre otros, pasen por:

  • Lavar las manos: el lavado de manos con agua y jabón es el método más efectivo y sencillo para evitar contraer cualquier tipo de enfermedades. A lo largo del día quizás no seamos conscientes de la cantidad de dinero, herramientas, utensilios o cualquier otro tipo de objeto que tocamos y que han pasado de una mano a otra y que por tanto pueden albergar una gran cantidad de gérmenes y bacterias, polo que este lavado debe ser frecuente y a conciencia.   
  • Ducharse con regularidad. Una buena ducha debe comprender cuerpo y pelo. En el cuerpo se debe tener especial cuidado con la limpieza y secado de zonas como los pies, donde haya pliegues, arrugas, etc.
  • Higiene dental. El cepillado dental debe realizarse después de cada comida, o al menos tres veces al día, con el fin de eliminar cualquier resto de comida y evitar la acumulación de bacterias en la boca que provocan la caries dental. 

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