En 2025, Castilla y León ha reforzado de manera decidida su apuesta por el tejido productivo regional mediante una batería de instrumentos de apoyo dirigidos a autónomos, pequeñas y medianas empresas (pymes) y sectores estratégicos, mostrando una visión contemporánea centrada en la innovación, la digitalización, la reactivación territorial y la internacionalización.
Durante este año, el Instituto para la Competitividad Empresarial de Castilla y León (ICECYL) ha liderado programas de digitalización que abarcan desde lo más elemental hasta transformaciones tecnológicas profundas. Por un lado, se puso en marcha una línea de digitalización básica, dotada de hasta dos millones de euros, mediante la cual autónomos y pymes pueden acceder a ayudas directas de alrededor de 1.200 euros por solicitud, siempre que justifiquen un gasto mínimo de 1.500 euros, siendo esta ayuda anticipada al momento de concesión. Esta medida ha facilitado que aproximadamente 1.650 empresas puedan dar sus primeros pasos en la modernización tecnológica con mayor agilidad de tramitación.
Al mismo tiempo, se habilitó una línea de digitalización avanzada con un presupuesto inicial de 1,85 millones de euros, ampliable en un millón adicional. Esta línea está dirigida a empresas que ya han iniciado su proceso digital y desean avanzar en aplicaciones especializadas, adopción de Industria 4.0, o transformación integral de sus procesos. El apoyo puede cubrir entre el 55 % y el 75 % del coste subvencionable, con mejores condiciones para las microempresas y aquellas ubicadas en zonas rurales, cubriendo hardware, software y consultoría.
La innovación industrial también ha sido protagonista en 2025, según nos explican desde Ortega & Obregón Asesores, quienes nos cuentan que la Junta de Castilla y León lanzó una convocatoria para pymes del sector industrial dotada con cinco millones de euros, susceptible de ampliarse hasta seis millones. Con ello, se busca impulsar la incorporación de tecnologías avanzadas como robótica colaborativa, Internet de las cosas o inteligencia artificial. Las subvenciones pueden alcanzar los 135.000 euros por beneficiario, financiando hasta el 50 % de la inversión en maquinaria y un 25 % en servicios externos. Además, se contempla una ayuda adicional del 10 % para aquellas empresas localizadas en áreas con Programas Territoriales de Fomento, favoreciendo así la equidad territorial.
Por otro lado, la internacionalización de las pymes ha recibido un impulso significativo mediante una línea de ayudas a fondo perdido de 1,5 millones de euros, ampliable hasta 2,5 millones. Orientadas a proyectos con proyección exterior, estas ayudas cubren el 45 % de los costes subvencionables, elevando la cobertura hasta el 60 % en casos como empresas rurales o aquellas que promuevan la igualdad o la inclusión de personas con discapacidad. Además, el límite por empresa alcanza los 150.000 euros, y los gastos elegibles incluyen participación en ferias, misiones, marketing internacional o registro de marcas en el extranjero, con procedimientos simplificados.
Asimismo, el gobierno regional ha potenciado iniciativas concretas para reactivar áreas especialmente vulnerables. En Palencia, se aprobó una subvención de más de 1,29 millones de euros para financiar, entre julio de 2025 y junio de 2026, un programa integral de capacitación, reciclaje profesional, emprendimiento y empleo. Este plan, con financiación europea del Fondo de Transición Justa, se dirige a desempleados afectados por cierres industriales, mujeres, jóvenes del Sistema Nacional de Garantía Juvenil, mayores de 55 años y residentes de municipios en transición.
El territorio agrario también ha sido objeto de atención: una inversión de 14,3 millones de euros ha permitido modernizar más de 2.500 hectáreas de regadíos en Palencia, implementando riego por aspersión a demanda para reducir el uso de agua y los costes de producción, beneficiando a más de 200 agricultores, junto con inversiones complementarias en infraestructuras rurales. A esta iniciativa se suma la finalización de un ambicioso proyecto en Burgos, donde se transformaron 853 hectáreas en regadío mediante una obra hidráulica eficiente con inversión total de casi 18 millones de euros, mejorando la rentabilidad de cultivos como cereales, girasol, patata y viñedo.
En paralelo, especialmente para zonas golpeadas por siniestros, el Gobierno regional destinó cerca de 49.500 euros a nueve pequeñas empresas que tuvieron que cesar su actividad por los incendios forestales, mientras se mantienen expectativas y reclamos por parte de afectados que denuncian retrasos en la entrega de compensaciones prometidas con anterioridad.
El sector agroalimentario ha recibido también apoyos específicos bajo el Plan Estratégico de la Industria Agroalimentaria 2024-2028. Con un presupuesto total de cuatro millones de euros, se articuló un programa que respalda gastos en seguros, certificaciones, comercio electrónico y marketing digital, cubriendo hasta el 70 % del coste subvencionable y llegando a los 105.000 euros por empresa en algunos casos; el plazo de solicitud concluyó el 31 de julio de 2025.
Por último, la Comunidad ha reforzado políticas para favorecer el retorno de talento. Bajo el programa “Volver a Castilla y León”, se destinó un presupuesto de 400.000 euros para facilitar que ciudadanos originarios de la región regresen y emprendan nuevos negocios o sean contratados por empresas locales. Los retornados pueden recibir hasta 5.000 euros para iniciar una empresa; el cual puede combinarse con otras ayudas de retorno, llegando a un total de hasta 11.600 euros, incluyendo apoyos para contratación o creación de empleo.
¿Puede una Asesoría tramitar ayudas económicas destinadas a empresas?
Sí, una asesoría puede tramitar ayudas económicas para empresas, autónomos o particulares. De hecho, es una de sus funciones más habituales, ya que estas gestiones suelen ser complejas y requieren cumplir con plazos, requisitos técnicos y documentación específica.
Las asesorías, ya sean laborales, fiscales o especializadas en subvenciones, ofrecen servicios como:
- Identificar las ayudas disponibles en función de la actividad, el tamaño de la empresa o el sector.
- Preparar y presentar la documentación exigida en cada convocatoria, evitando errores que podrían llevar a la denegación de la ayuda.
- Hacer el seguimiento del expediente para atender posibles requerimientos de la administración.
- Justificar la ayuda concedida, algo fundamental porque muchas subvenciones requieren demostrar que el dinero se ha destinado a los fines previstos.


