Cada cóctel con su copa

Recuerdo que cuando era joven el alcohol lo bebía de cualquier forma, no importaba la mezcla, a veces se tomaba incluso a temperatura ambiente y mucho menos daba importancia al propio vaso, porque hasta he bebido en vasos de plástico. Imagino que esto nos ocurre a todos, que de jóvenes bebemos alcohol por el simple hecho de beber, no por disfrutar el sabor y la experiencia.

Todo esto cambió con los años, en especial con una grata experiencia que tuve con un cóctel que estaba impresionante. Recuerdo perfectamente el sitio y lo que bebí. Era una noche de verano y me recomendaron ir a tomar algo a un hotel que tenía una terraza en la azotea y las vistas eran impresionantes. Así que fuimos allí y tenían una variada carta de cócteles. Recuerdo que el mojito era una de mis bebidas alcohólicas favoritas, pero en este lugar no servían las recetas clásicas, el mojito por el que opté era un mojito de sandía. Me encantó el sabor, la experiencia y el lugar y siempre que puedo voy allí a probar un cóctel nuevo.

Desde entonces, pocas veces más he bebido como “no se debe”. Es decir, si me apetece una copa en casa intento prepararla bien, con todos los ingredientes, sigo recetas y sirvo la bebida en la copa adecuada, ya que este factor es fundamental para disfrutar la experiencia. Y por ello en este artículo os voy a señalar los diferentes tipos de copas que hay y qué bebida se debe servir en cada una de ellas. 

· Copa de Martini

Este tipo de copa, también denominada como clásica, destaca porque tiene forma de Y. En esta copa se debe servir el Martini, pero también otros cócteles como el Manhattan o Daiquiri. En especial se recomienda para copas frías.

· Copa Margarita

Seguro que sabes qué tipo de copa es, ya que el Margarita es uno de los cócteles más famosos. Pero por si no lo sabes, la copa Margarita se caracteriza porque tiene una apertura ancha. Este vaso es especial para el cóctel Margarita, por lo que si eres un aficionado a esta bebida no debería faltar en tu menaje.

· Vaso Highball

El vaso Highball, también llamado como vaso de trago largo y en algunas ocasiones como Tumbler, es muy usado. Es perfecto para cócteles y bebidas que se consumen de manera lenta, especialmente para los combinados con tónica o bebidas con gas. Es habitual que este vaso de tubo, pero hay que señalar que el vaso Highball no es tan largo y ligeramente más ancho.

· Vaso Rock Glass

El vaso Rock Glass, también conocido como Old Fashioned, es el vaso perfecto para disfrutar del whisky. “Este tipo de vaso es pequeño, de poca altura y ancho. Se puede encontrar también tallado, lo que le da un aspecto mucho más elegante”, indican desde Giona Premium Glass, marca de cristalería profesional.

· Copa Snifter

A la copa Snifter se la conoce también como copa balón. Sobre la forma se la reconoce fácilmente, ya que tiene una base ancha y la boca es ligeramente más estrecha, lo que le da un aspecto similar al del balón, de ahí su nombre popular. ¿Y qué se recomienda beber en esta copa? Pues principalmente coñac o brandy, pero también es perfecta para otros licores añejos y aromáticos como el whisky escocés o el Bourbon. No obstante, en este tipo de copa también es habitual servir cerveza.

· Copa huracán

La copa huracán es un vaso en el que se suelen servir cócteles tropicales. Tiene una silueta que se asemeja a la de una gota, con base ancha que luego se estrecha en el centro para volver a ensancharse en la boca. Así, esta copa es perfecta para servir cócteles con decoración como rodajas de fruta o flores. Como decíamos, normalmente la copa huracán se usa para servir cócteles tropicales como la Piña Colada o el famoso San Francisco.

· Copa sour

Este tipo de copa (como su nombre indica) se usa para servir los cócteles “sour”. Este tipo de cócteles se caracterizan por tener un licor de base mezclado con zumo de limón o de lima. No obstante, la copa sour también en algunas ocasiones se utiliza para servir los cócteles de estilo “fizz”, es decir, con gas. ¿Y cómo es su forma? Alargada y ligeramente redondeada, por lo que es perfecto para estas bebidas que se suelen servir con gran cantidad. Estos tan solo son algunos tipos de vasos de copa, existen muchos más, por lo que si eres un aficionado de un cóctel concreto que no está en este artículo, deberías informarte cuál es el vaso perfecto para servirlo.

Las historias de mis coches

Recuerdas tu primero beso, recuerdas tu primera vez, recuerdas tu visita al zoo…y sobre todo recuerdas tu primer coche. Y es que para los amantes de los automóviles nuestros ‘hijos’ son estas cositas de cuatro ruedas. Seguro que tú recuerdas cuál fue tu primer coche. Yo también. Hoy quiero hacer una reflexión sobre lo que han supuesto los vehículos en mi vida. Hay gente que recuerda sus amores, yo también pero en este caso a ritmo de motor. Siempre podré decir que mi amor fue sobre ruedas.

Mi relación con los coches comenzó pronto, son de esas cosas que ya sabes que tienes que tener en tu vida. A los 18 años ya me saqué el carnet de conducir, no tuve problemas, porque tenía experiencia de haber conducido en mi pueblo los coches de mi padre. Dicen que no es bueno porque crea vicios, pero en mi caso me sirvió para llevar una pose y una calidad que  no todos teníamos. Por supuesto me saqué el carnet a la primera, tanto en el teórico como en el práctico. Algo que no muchos pueden decir. Y solo tuvo que hacer 20 prácticas, el mínimo.

Renault Express

Aún recuerdo mi primer día ya con carnet de conducir. Me sentía el hombre más feliz del mundo y con ganas de comerme el mundo. La teoría dice que el primer coche que tienes que tener tiene que ser uno de segundo mano, en mi caso fue uno de tercera. La famosa Renault Express, un mito para varias generaciones y de los coches más vendidos, era la tercera generación. Pasó por las manos de mi padre, luego de mi hermano y al final en las mías. Ya conocía este vehículo de mi etapa en el pueblo, fue con ella con la que tuve mis primeras veces.

Y la verdad es que recuerdo con una sonrisa esta etapa. Me sirvió para ir y venir a mi primer trabajo. Eso sí, eran días de invierno y la verdad es que la edad pasa factura. Por las mañana tenía que rascar para quitar el hielo de Valladolid. Mientras que en verano acumulaba el calor que parecía un horno. Y por supuesto, a un coche le conoces en las buenas y en las malas. En las malas conocí a mi Express cuando se me paraba. Al final fueron dos años muy intentos, para cuando tuve dinero ahorrado, como pasa en la vida, nuestros caminos se separaron.

Nissan Primera

La segunda vez en mi vida estuvo protagonizada por un Nissan Primera. En este caso mi Primera fue un cinco plazas con motor delantero transversal y tracción delantera. Con carrocerías sedán de cuatro puertas, liftback de cinco puertas. ¿Por que este coche? Pues porque me lo dejó mi cuñado porque se había comprado uno nuevo.

Con él comencé a notar la diferencia entre gasoi y gasolina. Tenía más motor que la Express y estaba claro que era mucho más guapo. Además conocí los accesorios y sobre todo, cosas como que se podía subir la ventanilla con un botón o que la música podía escucharse a través de CDS. Eran tiempos de evolución y recuerdo hacer mis primeros ‘viajes largos’ como por ejemplo a Santander o Oviedo desde Valladolid. Sin embargo, un accidente de tráfico provocó que mi relación con él fuera efímera. DEP mi querido Nissan.

Toyota Yariss

Y después del Primera llegó al Yariss. Sin duda un acuerdo porque para lo que le necesitaba era perfecto. Un coche pequeño, de cinco puertas, que me sirvió para ir a  trabajar durante más de diez años. Fue todo un acierto porque no me dio ningún problema, las revisiones eran muy cómodas y baratas. La verdad es que no tengo ninguna pega. Era perfecto para andar por ciudad y encontrar sitio de aparcamiento de una manera sencilla.

BMV

Sin embargo todo cambia en la vida y cuando pude progresar en mi trabajo decidí que era el momento de cambiar de coche. Y hacerlo a lo grande con un precioso BMW. Un coche de segundo mano que llega con todas las prestaciones. Aunque es cierto que me dio un susto y lo tuve que llevar al taller Paiz, especializado en BMW y MINI. Allí me dieron unos cuantos trucos y ahora mismo mi coche es un pepino. Con él he hecho viajes incluso hasta el extranjero, (Portugal y Francia) y he descubierto mi gusto por conducir. Sin duda la mejor apuesta por mi vida. A la cuarta había encontrado el amor de mi vida. De momento sigo con él y espero que me duré durante muchos años. Es mi niño.

Los maridajes más idóneos para cada plato

Si eres un amante de la gastronomía y especialmente del vino, este artículo seguro que te interesa porque te vamos a contar los maridajes más idóneos para cada plato. Es decir, los vinos que mejor maridan con cada tipo de alimento, por supuesto, a rasgos generales porque dependiendo de las características propias de los caldos tendrán mejor maridaje o peor. 

· Quesos y embutidos 

Un plato de embutidos o de queso con un buen vino es una cena perfecta y sencilla para disfrutar solo o acompañado, en casa o en un bar, eso es indiferente. ¿Pero qué vino escoger para los embutidos y quesos? 

Pues según los expertos los vinos que mejor maridan con los embutidos son los tintos. Por norma general, ya que habrá que atender a las particularidades de cada embutido, pero con una tabla de embutidos variada la mejor opción sería un tinto. Además, hay que tener en cuenta que este alimento es muy graso por lo que sería conveniente que el vino tinto fuese de acidez alta para equilibrar el paladar. Por esta cuestión, también maridan muy bien los vinos de Jerez amontillados. 

En el caso de los quesos dependerá del tipo de queso, la leche con la que se ha elaborado, su ligereza o grasa. Por ejemplo, los quesos azules por su potente sabor y aroma los mejores vinos para maridar son tintos ligeros o afrutados, mientras que los quesos suaves o tiernos combinan mejor con vinos blancos suaves o ligeramente dulces. 

· Carnes 

Para los maridajes de carnes, hay que diferenciar entre carnes rojas y blancas, ya que el vino variará en función del tipo de carne. Por supuesto, si le preguntas a un experto te dirá que no solo influye esto si no el animal (si es carne de ternera, de cerdo o de pollo), cómo se ha cocinado si a la plancha, asada, guisada o a la brasa e incluso la guarnición o la salsa. Pero las recomendaciones que vamos a hacer son a rasgos generales como el resto de alimentos y maridajes de este artículo.  

Así, las carnes rojas maridan mejor con vinos tintos maduros, mientras que las carnes blancas con vinos blancos secos y ligeros. 

· Pescados y mariscos 

“Para los pescados y mariscos lo ideal es un vino blanco. Son los que mejor combinan con estos alimentos por su frescura y ligereza que genera que el sabor del mar de los pescados y mariscos se potencie”, indican desde Bodegas Bocopa

Así que por norma general, los vinos blancos son la mejor elección para degustar pescados y mariscos. Aunque también se podría escoger un vino rosado. 

· Pastas 

El principal problema de este alimento es que varía mucho su sabor en función de la salsa escogida, ya que no es lo mismo unos espaguetis con carbonara que con boloñesa o pesto. Por lo que quizá es el alimento más difícil de escoger un vino general, pero si habría que seleccionar uno serían los vinos blancos o los rosados. 

· Arroces y paellas 

Al igual que ocurre con otros platos dependerá de sus características para encontrar el vino perfecto porque no es lo mismo un risotto, un arroz a banda, un plato de arroz tres delicias o una paella. Esto está claro. ¿Pero por norma general cuál es mejor casamiento de vino y arroz? Pues los vinos blancos, mejor aquellos ligeros con aromas frutales. Y también pueden combinar muy bien los vinos espumosos y rosados. 

· Legumbres 

En el caso de las legumbres el mejor casamiento son los vinos tintos. Es la combinación perfecta para legumbres calientes en cocido o guisadas. Aunque hay que tener en cuenta que si las legumbres se comen en ensalada en ese caso sería mejor optar por un vino blanco para combinar la acidez de los vinagres. 

· Postres dulces 

Con los postres dulces no hay nada mejor que un vino dulce, como podría ser un vino moscatel o mistela. En el caso de los chocolates el mejor vino varía para cada tipo, aunque según los expertos la regla que nunca falla es escoger un vino todavía más dulce que el chocolate. Es decir, si es un chocolate negro un vino muy dulce para potenciar los sabores. 

Estos son los maridajes perfectos o más idóneos para cada tipo de alimento y plato. Como hemos especificado en varias ocasiones por norma general, ya que atendiendo a los ingredientes, salsas o forma de elaboración variará el maridaje más idóneo. pero si no tienes ni idea de vinos guíate por estos consejos.