Tecnología y logística, dos ciencias que crecen de la mano

El año pasado, sobre todo a raíz de la entrada de España en la pandemia, empezaron a sonar, tanto en medios de comunicación como en redes sociales, algunas palabras y expresiones a las que, hasta entonces, no estábamos acostumbrados. Una de ellas hacía referencia a los “trabajos esenciales”, que eran los que deberían seguir desarrollándose a pesar de existir un riesgo de contagio. Todos y todas nos giramos, entonces, hacia los y las profesionales de la sanidad pública, los equipos de los supermercados y en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Eran y siguen siendo personal vital.

Sin embargo, se habló mucho menos de uno de los sectores que es clave para que una sociedad y una economía funcione. Hablamos del sector logístico, sin el cual no hubiese sido posible que los anteriores trabajaran como lo hicieron y que hace que todos y todas tengamos, en resumidas cuentas, una vida más sencilla. Sin el trabajo que engloba la logística en todas sus facetas (almacenamiento, distribución y transporte) hubiese sido completamente imposible que hubiéramos ni siquiera peleado contra la pandemia. La falta de recursos para hospitales o supermercados habría provocado un caos generalizado que probablemente habría acabado mal.

Es por eso por lo que una noticia publicada en la web de la ESIC Business School indicaba que la logística es un sector invisible pero con un gran potencial. Ninguna de las personas que se encuentre al mando de un territorio, por grande o pequeño que este sea, se atrevería a poner trabas a la correcta realización de esta actividad porque sabrían de sobra los problemas que eso podría conllevar en materia de abastecimiento a la gente que habita en dicho territorio. Es evidente que, sabiendo esto, jamás podemos dejar de lado, cuando hablamos de “trabajadores y trabajadoras esenciales”, a las plantillas de las empresas logísticas.

Hablamos de un sector que ha evolucionado mucho desde el punto de vista tecnológico. Ahora, en logística, se requiere trabajar de un modo mucho más mecanizado y más rápido, algo que se ha conseguido gracias a la tecnología y a todos y cada uno de sus avances. Hasta hace tres o cuadro décadas, en un almacén se trabajaba moviendo cajas y embalándolas manualmente. Los recursos humanos y el tiempo que se pierden con ello eran tremendos, pero ese problema ya se ha subsanado en el momento en el que nos encontramos.

Tecnología y logística siempre han ido de la mano. Cuando ha evolucionado la primera, lo ha hecho la segunda. Hemos querido saber si las empresas logísticas españolas (o las que tienen almacén y distribución propias) se encuentran a la vanguardia en lo que respecta al uso de la tecnología para potenciar ese trabajo logístico. Los profesionales de BV Pack nos han comentado que así es, indicándonos como ejemplo que ha aumentado la venta, en el interior de nuestro país, de máquinas flejadoras y embaladoras con el fin de recortar tiempos y conseguir un trabajo más eficiente y, en definitiva, mejor.

El comercio electrónico y sus exigencias

También, junto con tecnología y logística, podríamos hablar de comercio electrónico. De hecho, el ecommerce es algo así como la mediatriz de esas dos ciencias comentadas anteriormente. Depende de las dos y es la que establece el grado de desarrollo de ambas. Ni que decir tiene que el comercio electrónico ha crecido de una manera muy importante en los últimos años y que eso condiciona a las empresas, que tienen que realizar repartos a diario y con la máxima rapidez posible. Es lo que los clientes, a día de hoy, esperan: que el producto, además de tener un buen precio, esté entre sus manos ya.

Una noticia publicada en la página web Marketing4Ecommerce indicaba que la facturación del comercio electrónico en el interior de nuestras fronteras en el año 2019 se situó en torno a los 50.000 millones de euros, en concreto en los 48.800 millones. Esto implica un crecimiento de hasta un 25% con respecto a los datos que se manejaban el año anterior. No cabe la menor duda de que se trata de una cifra tremenda y que, además, tenemos la sensación de que va a seguir creciendo de cara a los próximos años.

El comercio electrónico ha transformado la vida de personas de todo el mundo y está claro que ha venido para quedarse. La tecnología y la logística, por tanto, van a seguir teniendo un peso muy relevante en nuestra sociedad a corto, medio y largo plazo, por lo que, retomando un poco lo que comentábamos al inicio de este artículo, está bien que indiquemos que son fundamentales. Y es que, sin ellas, nada sería igual. Todos y todas nos hemos empezado a dar cuenta de ello.  

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