Administradores de fincas: una inversión en tranquilidad para los inquilinos de una comunidad de vecinos

Uno de los elementos identificativos más potentes de las ciudades españoles es la tremenda cantidad de comunidades de vecinos que tenemos. En España, es bastante habitual vivir en vertical, en grandes bloques de pisos. Y eso, en términos legales, suele tener bastantes complicaciones algunas veces. Por eso, cada día es más habitual encontrarse con comunidades de propietarios en las que se requiere de un administrador de fincas que tenga en consideración todos los asuntos que son necesarios a la hora de que la comunidad cumpla con todos los requisitos legales que se les exige por parte de las autoridades públicas.

Una noticia publicada por la página web de la Comunidad de Madrid en la que se hablaba de la información remitida a las comunidades de propietarios acerca de las restricciones sobre el COVID-19 nos ofrecía un dato acerca del número total de entidades de este tipo que hay solo en la Comunidad de Madrid: 200.000, de las cuales un 80% son gestionadas por unos 3.500 administradores de fincas. Con esos datos, ya nos podemos hacer una idea de la tremenda cantidad de bloques de pisos que podemos encontrar solo en un espacio tan reducido como Madrid.

En otra noticia, se indica que España es el país con más pisos de todo el Viejo Continente, llegando a calificar a España como una colmena. La verdad es que no es para menos. Somos el país con un menor porcentaje de viviendas unifamiliares. El motivo suele ser la riqueza, la renta de las familias. El segundo de los motivos es el gran porcentaje de población urbana, que es mayor en nuestro país que en el resto de nuestros socios europeos. Y es que solemos depender mucho más de lo que hay en las ciudades que de lo que hay en pequeños municipios.

Teniendo en cuenta que hay muchas personas que, en el interior de nuestras fronteras, viven en una comunidad de propietarios, no nos resulta para nada extraño que haya crecido que haya aumentado de un modo considerable la cantidad de servicios que se solicitan para los administradores de fincas. Es lo que nos cuentan desde la gestoría Toledano. La cantidad de trámites legales que ha de resolver una comunidad, además de la falta de tiempo para resolverlas de las personas que residen en ellas, ha hecho que tengan que ser entidades externas las que se encarguen de estas funciones.

Todos los presidentes de comunidad con los que hemos hablado nos ha transmitido la misma idea: que disponer de una ayuda así es algo crucial para ejercer con algo de tranquilidad su cargo. Destacan que, de no ser por estos servicios, un presidente tendría que invertir más del doble de horas para realizar la misma gestión, por no comentar que esa gestión podría conllevar algún error al no ser realizada, en ese caso, por un profesional. Hay muchas comunidades de vecinos en España y es evidente que hay que tener en cuenta a este colectivo a la hora de hacer más fácil su vida.

La mejor manera de vivir en comunidad

Lo mejor para vivir en comunidad es que todos los trámites legales que sean requeridos sean resueltos cuanto antes. Cuando esto no se cumple, entonces empiezan los problemas a la hora de buscar culpables, lo que, de un modo directo o indirecto, termina afectando a la convivencia entre las familias del lugar. Esto es algo que ha ocurrido muchas veces y en comunidades grandes y pequeñas. Y es que, cuando las cosas no se hacen bien, lo cierto es que las repercusiones de eso llegan a todos los individuos que tienen algo que ver.

Es vital que todos los vecinos y vecinas traten de trabajar en sintonía para intentar que la vida en la comunidad sea lo mejor posible y no se convierta en una vida parecida a la de las series de televisión que todos conocemos y que nos hacen gracia por el mero hecho de que lo que en ellas pasa no es lo que suele ocurrir en nuestros casos particulares. La verdad es que trabajar en sintonía, como decimos, es la única manera de garantizar que la convivencia sea sana y que no haya problemas.

Ya hay demasiados problemas en esta vida como para tirarnos una piedra en el pie y tener problemas de convivencia con todas esas personas o familias que viven en el mismo bloque de pisos que nosotros. La mejor manera de evitar quebraderos de cabeza es intentar vivir en concordia, tener en cuenta los intereses de todo el mundo y buscar soluciones comunes. Y, en el caso del que hemos venido comentando, encontrar a alguien que pueda resolver todo tipo de trámites en beneficios de nuestra comunidad es algo que, desde luego, nos va a permitir vivir con algo más de tranquilidad a todos y todas.

Deja una respuesta